EL MAR MENOR MUERTO Y QUINIENTOS MIL PIJICOS DE FANGO

EL MAR MENOR MUERTO Y QUINIENTOS MIL PIJICOS DE FANGO

De manera es que la trinca murciana, la trinca cortijera solemnemente constituida y salpicada con agua bendita para un destino en lo universal banco sajónico murciano, no llegan, sumando los votos recibidos por los tres grupos, partidas o partidos políticos, pepé, vox y c,s a los cuatrocientos mil votos, y para “mojarle la oreja” a ellos, hacen falta quinientas mil firmas de vecinos.

Escribir sobre la trinca murciana dirigida por el ínclito Lorzas, un frailuno totalmente desconocido que en su día fue señalado por el dedo de no se sabe bien quién, pero que por sus insistencias en las fotos oficiales tiene que ser alguien que domina bien el dedo corazón, es gana de gastar on-line, porque ellos proceden como les sale del orto, porque tienen voto cautivo suficiente, y saben que van a estar en el poder otros cuarenta años más si de la teta sale sustancia facilona.

Porque lo del Mar Menor Muerto, algo por lo que ya deberían estar en prisión y desprovistos de sus patrimonios alcanzados en política un puñado largo de políticos cortijeros, muy al contrario, pueblo a pueblo del litoral ribereño, lo único que les llega a ellos es el llanto de una ciudadanía que busca con congoja la subvención ante la catástrofe económica y ecológica, pero nada más. Y que las catástrofes, con mesas de dominó subvencionadas y carajillos exentos de iva, se vive de puta madre.

Resulta insultante para una ciudadanía que ya lo acepta todo sin dignidad y con una docilidad de ganado camino de los pastos de verano, el que todo un elenco, toda la grey política ubicada en la cortijá murciana, no haya llegado, ni por asomo, sumando los votos de todos, absolutamente de todos los partidos, a los setecientos mil votos de murcianos emitidos en las elecciones que los mantiene con sus trajes y sus paripés en la “casita de las inutilidades” del paseo cartagenero de un rey de España que nunca recuerdo su número de Alfonso que le corresponde, exijan prácticamente el total de los votos emitidos en la cortijá, para que ellos cambien de opinión.

Y si se reúnen las quinientas mil firmas ciudadanas para intentar frenar la especulación personal, partidista y mafiosa de los políticos que ejercen en la cortijá murciana, sería muy conveniente que junto a la limpieza y cargo de responsabilidades penales a los responsable, se debería de inhabilitar a todos y cada uno de los que sabiendo lo que saben, siguen cobrando todos los meses y, lo único que hacen, es obstaculizar para que la gente que vive del litoral, o en el litoral del Mar Menor Muerto, no levanten cabeza más allá de las ataduras que su inmenso e inmune, hasta hoy, poder político, les da la gana.

Porque políticos con vergüenza y dignidad, dos conceptos éticos que pasan de largo ante el circo de payaseo del paseo cartagenero de un rey Alfonso, deberían entender, que aunque sean mal y poco votados, ellos están ahí no para que jueguen a los “barquicos políticos”, sino para escuchar lo que dice la gente de la calle.

Y la gente de la calle ya dijo que querían que se diera solución, la que fuera, al Mar Menor Muerto. Y ellos, en privilegiada situación en un país sin responsabilidades políticas, no solo es que no van a hacer por el Mar Menor Muerto otra cosa diferente de lo que les ordenen sus “amichis” con los que reparten dividendos; pero, de hacerle caso a la gente, nada.

Por eso yo les mandaba en vez de quinientas mil firmas de ciudadanos, quinientos mil pijicos de barro lleneticos de fango, que es lo que les gusta a ellos y sus partidos.

Salud y Felicidad. Juan Eladio Palmis.

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